¿144 Hz realmente hacen diferencia? ¿Se nota pasar de 60 Hz a 144 Hz?
- Tecnova

- 13 ago
- 9 min de lectura
Durante muchos años, 60 Hz fue prácticamente el estándar de los monitores de computadora. Después llegaron los 75 Hz, 120 Hz, 144 Hz, 165 Hz, 240 Hz, 360 Hz y actualmente existen monitores que alcanzan frecuencias todavía mayores.
Y junto con ellos apareció una pregunta inevitable:
¿144 Hz realmente hacen diferencia o es simplemente marketing?
¿El ojo humano puede notarlo? ¿Necesitamos jugar a 144 FPS? ¿Sirve solamente para videojuegos competitivos? ¿Vale la pena cambiar nuestro monitor de 60 Hz?
En Tecnova vamos a explicarlo sin complicaciones y, sobre todo, sin caer en el clásico argumento de que "más siempre es mejor".La respuesta corta es:
Sí. Pasar de 60 Hz a 144 Hz se nota bastante. Pero eso no significa que todas las personas necesiten un monitor de 144 Hz.
Veamos por qué.

Primero: ¿qué significa Hz en un monitor?
Los Hz (hercios) indican cuántas veces por segundo puede actualizarse la imagen que muestra una pantalla.
Un monitor de:
60 Hz → actualiza hasta 60 veces por segundo.
75 Hz → hasta 75 veces por segundo.
120 Hz → hasta 120 veces por segundo.
144 Hz → hasta 144 veces por segundo.
240 Hz → hasta 240 veces por segundo.
Cuanto mayor sea la frecuencia, menor será el tiempo entre cada actualización de pantalla.
Y eso puede hacer que el movimiento se perciba mucho más fluido.
¿Cuánto cambia realmente?
Podemos verlo de otra manera.
A 60 Hz, cada actualización ocurre aproximadamente cada:
16,7 milisegundos.
A 144 Hz:
6,9 milisegundos.
A 240 Hz:
4,2 milisegundos.
Esto explica por qué el salto de 60 a 144 Hz puede resultar tan evidente.
La pantalla recibe oportunidades de mostrar información nueva con mucha mayor frecuencia.
¿Realmente se nota pasar de 60 Hz a 144 Hz?
Para la mayoría de las personas, sí. Y no hace falta ser jugador profesional.
Lo podemos notar simplemente:
Moviendo el mouse.
Arrastrando ventanas.
Haciendo scroll en una página.
Moviéndonos por Windows.
Jugando.
Navegando por menús.
Todo parece responder de una manera más inmediata y fluida. Después de utilizar 144 Hz durante bastante tiempo, volver a un monitor de 60 Hz puede hacer que el movimiento parezca menos suave.

¿Por qué se nota tanto en videojuegos?
Porque los videojuegos generan imágenes constantemente.
Imaginemos un shooter donde movemos rápidamente la cámara.
En un monitor de 60 Hz vemos menos actualizaciones de la posición de los objetos.
Con 144 Hz recibimos información visual nueva con mayor frecuencia.
Esto puede ayudarnos a:
Seguir enemigos en movimiento.
Apuntar con mayor precisión.
Percibir movimientos rápidos.
Tener una sensación de control más inmediata.
Por eso las frecuencias altas son especialmente populares en juegos competitivos.

¿144 Hz me hacen mejor jugador?
No automáticamente. Comprar un monitor de 144 Hz no transforma mágicamente nuestra puntería. La habilidad continúa dependiendo de:
Práctica.
Reflejos.
Conocimiento del juego.
Posicionamiento.
Estrategia.
Pero una pantalla con mayor frecuencia puede ofrecer mejores condiciones para reaccionar y seguir movimientos.
Es parecido a utilizar un mouse adecuado.
No juega por nosotros, pero puede mejorar nuestra experiencia.
¿Necesito 144 FPS para aprovechar 144 Hz?
Esta es una de las preguntas más frecuentes. Lo ideal para aprovechar completamente un monitor de 144 Hz es que la computadora pueda generar una cantidad elevada de cuadros por segundo.
Si nuestro juego funciona constantemente cerca de 144 FPS, podremos aprovechar mucho mejor esa frecuencia. Pero eso no significa que un monitor de 144 Hz sea inútil si obtenemos 90, 100 o 120 FPS. Seguimos pudiendo disfrutar de una experiencia más fluida que en muchos escenarios limitados a 60 Hz, especialmente cuando utilizamos tecnologías de sincronización adaptativa.
FPS y Hz no son exactamente lo mismo
Es importante no confundirlos. FPS significa cuántas imágenes genera nuestra computadora por segundo. Hz significa cuántas veces puede actualizarse nuestro monitor por segundo.
Podemos tener:
PC → 200 FPS
pero
Monitor → 60 Hz.
La computadora está produciendo muchísimos cuadros, pero la pantalla sigue actualizándose físicamente 60 veces por segundo.
También podemos tener:
Monitor → 144 Hz
pero
PC → 45 FPS.
En ese caso el monitor tiene capacidad para actualizarse rápidamente, pero la computadora no está generando suficientes cuadros para aprovecharla completamente.
Lo ideal es conseguir un buen equilibrio entre ambos.
¿Qué es FreeSync y G-SYNC?
Cuando los FPS producidos por la GPU y la frecuencia del monitor no están correctamente coordinados pueden aparecer problemas visuales.
Uno de los más conocidos es el screen tearing, donde diferentes partes de la imagen parecen quedar desalineadas. Las tecnologías de frecuencia de actualización variable ayudan a sincronizar el monitor con la cantidad de cuadros que entrega la tarjeta gráfica.
Entre las más conocidas encontramos:
AMD FreeSync
y
NVIDIA G-SYNC.
Actualmente también existen numerosos monitores compatibles con estándares de sincronización adaptativa. Esto puede hacer que los cambios de FPS se perciban mucho más suaves.
¿144 Hz sirven solamente para gaming?
No. Aunque es donde más se promocionan, también podemos apreciar una frecuencia elevada utilizando Windows normalmente. El movimiento del cursor resulta más suave.
El desplazamiento de páginas se siente mejor. Las animaciones del sistema son más fluidas. Mover ventanas también puede sentirse diferente. ¿Es imprescindible para utilizar Word, navegar o mirar correos?
Por supuesto que no. Pero una vez que nos acostumbramos, la sensación general de fluidez puede resultar muy agradable.
¿Sirve para editar video?
Sí, pero con algunas aclaraciones. Si editamos principalmente videos a:
24 FPS,
25 FPS,
30 FPS,
o 60 FPS,
tener un monitor de 144 Hz no hará que mágicamente el material tenga más cuadros.
Sin embargo, puede mejorar la fluidez general de la interfaz y permitir trabajar cómodamente con material de alta frecuencia cuando corresponda.
Para edición profesional, muchas veces son más importantes:
Precisión de color.
Resolución.
Uniformidad.
Cobertura de espacios de color.
Calibración.
Por eso para un editor puede ser preferible un excelente monitor de 60 o 120 Hz con gran precisión de color antes que uno de 240 Hz con una imagen mediocre.
¿60 Hz siguen siendo suficientes?
Para muchísimas personas, sí.
Un buen monitor de 60 Hz sigue siendo perfectamente válido para:
Oficina.
Programación.
Navegación.
Estudio.
Diseño.
Consumo multimedia.
Trabajo administrativo.
No necesitamos reemplazar un excelente monitor solamente porque funciona a 60 Hz.
La frecuencia es una característica más, no la única que determina la calidad de una pantalla.
60 Hz vs 75 Hz
El salto existe, aunque es relativamente pequeño. 75 Hz ofrece alrededor de un 25 % más de actualizaciones por segundo que 60 Hz. Puede sentirse ligeramente más fluido, especialmente durante desplazamientos y movimientos.
Si encontramos un monitor de 75 Hz prácticamente al mismo precio que uno de 60 Hz, puede ser una buena elección. Pero si buscamos un cambio realmente evidente, nosotros miraríamos más hacia 120 o 144 Hz.
60 Hz vs 144 Hz
Acá encontramos uno de los saltos más interesantes.
Pasamos de:
16,7 ms por actualización
a aproximadamente:
6,9 ms.
Para gaming, la diferencia puede ser considerable. Y para uso general también resulta perceptible. Por eso 144 Hz se convirtió durante años en uno de los puntos más equilibrados entre precio y fluidez.
144 Hz vs 165 Hz
Acá la diferencia es mucho menor.
144 Hz:
6,94 ms.
165 Hz:
6,06 ms.
Estamos hablando de menos de un milisegundo de diferencia entre actualizaciones.
¿Se puede medir? Sí. ¿Se siente como pasar de 60 a 144 Hz?
Ni cerca. Por eso no elegiríamos un monitor solamente porque dice 165 Hz en lugar de 144 Hz. Si ambos tienen precios similares, perfecto. Pero hay características más importantes que deberían influir en la decisión.
144 Hz vs 240 Hz
El salto vuelve a existir. Pasamos aproximadamente de:
6,9 ms → 4,2 ms.
Los jugadores competitivos pueden valorar esta diferencia.
Especialmente en títulos como:
Counter-Strike.
Valorant.
Fortnite.
Overwatch.
Rainbow Six.
Otros shooters competitivos.
Pero para un jugador casual, probablemente la diferencia sea mucho menos importante que el salto inicial desde 60 Hz.
¿Y 360 Hz o más?
Entramos en un territorio mucho más especializado.Estos monitores están principalmente orientados a:
eSports.
Competición.
Jugadores extremadamente exigentes.
PCs capaces de generar FPS muy altos.
Para navegar, estudiar, editar un documento o jugar ocasionalmente, difícilmente podamos justificar pagar mucho más solamente por llegar a 360 Hz.
Los beneficios tienen rendimientos decrecientes
Esta es probablemente la idea más importante de todo el artículo.
Pasar de:
60 → 144 Hz
puede sentirse enorme.
Pasar de:
144 → 240 Hz
se nota menos.
Pasar de:
240 → 360 Hz
es todavía más sutil para muchas personas.
¿Por qué?
Porque el tiempo entre actualizaciones va reduciéndose cada vez menos.
Frecuencia | Tiempo aproximado entre actualizaciones |
60 Hz | 16,67 ms |
75 Hz | 13,33 ms |
120 Hz | 8,33 ms |
144 Hz | 6,94 ms |
165 Hz | 6,06 ms |
240 Hz | 4,17 ms |
360 Hz | 2,78 ms |
La mejora continúa existiendo. Pero cada salto adicional suele resultar menos espectacular.
¿El ojo humano solamente ve 60 FPS?
No. Esta frase circula desde hace años y es una simplificación incorrecta.
La percepción visual humana no funciona como una cámara que tiene una frecuencia fija de FPS.
Podemos percibir diferencias de movimiento, latencia y claridad por encima de 60 Hz.
Por eso muchas personas distinguen claramente entre 60 y 120/144 Hz.
Otra cuestión completamente distinta es cuánto beneficio percibe cada persona a frecuencias extremadamente altas. Ahí las diferencias pueden volverse mucho más sutiles.
El tiempo de respuesta también importa
No debemos comprar un monitor mirando solamente los Hz. Un panel puede anunciar 144 Hz y aun así tener una respuesta de píxeles mediocre.
Eso puede producir:
Ghosting.
Estelas.
Movimiento poco definido.
Por eso debemos considerar también el tiempo de respuesta real del panel.
Y decimos real porque las cifras publicitarias como "1 ms" no siempre representan el comportamiento del monitor en todas las situaciones.
¿IPS, VA, TN u OLED?
La tecnología del panel también afecta la experiencia.
IPS
Suele ofrecer:
Muy buenos colores.
Buenos ángulos de visión.
Excelente equilibrio general.
Los IPS rápidos actuales pueden ser excelentes para gaming.
VA
Destacan generalmente por:
Buen contraste.
Negros más profundos que muchos IPS.
Dependiendo del modelo, algunos pueden mostrar más ghosting en determinadas transiciones oscuras.
TN
Durante años fueron muy utilizados en gaming competitivo por sus tiempos de respuesta.
Actualmente IPS y OLED han reducido mucho esa ventaja.
OLED
Ofrece tiempos de respuesta extremadamente rápidos, excelente contraste y negros perfectos.
Puede proporcionar una claridad de movimiento espectacular.
Pero también debemos considerar:
Precio.
Brillo según el modelo.
Riesgo de retención/burn-in a largo plazo.
Uso que vamos a darle.
Resolución o Hz: ¿qué conviene priorizar?
Depende del usuario. Supongamos que tenemos que elegir entre:
1080p 240 Hz
y
1440p 144/165 Hz.
Para un jugador competitivo de Counter-Strike probablemente tenga sentido priorizar los FPS y la frecuencia.
Para alguien que juega títulos AAA, trabaja, navega y consume contenido, nosotros probablemente elegiríamos:
1440p + 144/165 Hz.
Es uno de los puntos más equilibrados actualmente entre: nitidez + fluidez + rendimiento.
Tu tarjeta gráfica importa
Antes de comprar un monitor de alta frecuencia deberíamos preguntarnos:
¿Mi PC puede generar suficientes FPS?
Comprar un monitor 4K de 240 Hz para utilizar una computadora que apenas alcanza 50 FPS en nuestros juegos favoritos puede no ser la mejor distribución del presupuesto.
Muchas veces conviene invertir primero en una GPU mejor o reducir la resolución objetivo.
Cuidado: comprar un monitor de 144 Hz no significa que esté funcionando a 144 Hz
Este error ocurre muchísimo. Conectamos el monitor, Windows muestra imagen y asumimos que todo está funcionando correctamente.
Pero puede estar configurado a 60 Hz.
En Windows 11 podemos comprobarlo desde:
Configuración → Sistema → Pantalla → Pantalla avanzada → Elegir una frecuencia de actualización.
Allí debemos seleccionar la frecuencia adecuada. También debemos asegurarnos de utilizar:
El puerto correcto.
El cable adecuado.
Una GPU compatible.
La resolución correcta.
HDMI o DisplayPort
Ambas conexiones pueden manejar altas frecuencias, pero depende de la versión utilizada por el monitor, la GPU y el cable.
No todos los puertos HDMI ni todos los DisplayPort ofrecen exactamente el mismo ancho de banda. Por eso, antes de comprar un monitor de alta resolución y frecuencia, conviene comprobar qué combinación permite alcanzar:
resolución + Hz + profundidad de color que queremos utilizar.
Entonces, ¿qué monitor elegir?
Podemos simplificarlo bastante.
Oficina y estudio
60–100 Hz
Perfectamente suficiente.
Si podemos conseguir 100 Hz por una pequeña diferencia de precio, la experiencia general puede ser más agradable.
Gaming casual
120–165 Hz
Excelente equilibrio.
Gaming competitivo
240 Hz o más
Puede tener sentido si nuestra PC produce suficientes FPS.
Edición y diseño
Priorizar:
color + resolución + calidad del panel.
La frecuencia elevada es bienvenida, pero normalmente no debería ser la prioridad absoluta.
Uso mixto
Para nosotros uno de los puntos más interesantes es:
1440p + 144/165 Hz + buen panel IPS u OLED, dependiendo del presupuesto y del uso.
¿Vale la pena comprar un monitor de 144 Hz en 2026?
Para gaming, sí, en muchísimos casos. Especialmente si todavía utilizamos 60 Hz.
El salto puede ser una de esas actualizaciones que percibimos inmediatamente sin necesidad de abrir un benchmark. Para uso general tampoco está de más.
Las interfaces se sienten más suaves y la computadora puede transmitir una sensación de mayor respuesta. Pero no recomendamos elegir un monitor únicamente mirando el número de Hz.
También debemos evaluar:
resolución + tipo de panel + respuesta + sincronización adaptativa + brillo + color + conectividad + precio.
Un buen monitor es el resultado de todas esas características trabajando juntas.

Conclusión
Entonces: ¿144 Hz realmente hacen diferencia? Sí.Especialmente cuando venimos de 60 Hz.Para videojuegos, la mayor fluidez y la reducción del tiempo entre actualizaciones pueden mejorar considerablemente la experiencia.
Para uso cotidiano también podemos percibir una interfaz más suave y agradable.
Pero después de cierto punto aparecen rendimientos decrecientes.
El salto de 60 a 144 Hz suele ser mucho más impresionante que pasar de 144 a 240 Hz, y muchísimo más relevante para el usuario promedio que perseguir cifras cada vez mayores.
En Tecnova creemos que la mejor compra no es necesariamente el monitor con más Hz.
Es aquel que consigue el equilibrio adecuado entre:
frecuencia + resolución + calidad de imagen + rendimiento de nuestra PC + presupuesto.
Porque tener 360 Hz puede sonar espectacular.
Pero para muchísimos usuarios, un buen monitor 1440p de 144 o 165 Hz puede ser exactamente el punto ideal.




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